Sin duda, tener un bebé te cambia la vida, los horarios, rutinas, e incluso el espacio vital. En mi caso, a pocos meses de que llegue Mía (¡sí, se llamará Mía!) ya ha causado una revolución en casa en lo que a espacio se refiere.

Me explico, vivimos en un piso pequeño de dos habitaciones, de las cuales, la más pequeña, la hemos utilizado como despacho para trabajar y almacenar libros, películas y un montón de cosas más que ya no sabíamos que existían y que hemos ido reencontrando.

Ese pequeño y funcional ex despacho está en proceso de transformación para convertirse en la habitación de Mía, lo cual ha implicado hacer un reacomodo de todo lo que había ahí y buscarle un lugar en otro lugar de la casa, y deshacernos de un montón de cosas que ya no consideramos necesarias.

Ahora, después de vaciar la habitación hemos descubierto que no es tan pequeña como creíamos (sigue siendo pequeña, pero con menos muebles y cosas se ve mucho más grande), pero aún así hemos tenido que pensar en qué muebles necesitaríamos.

Nuestros elegidos fueron:

La habitación de Mía

Como necesitábamos bastante espacio para almacenar, nos decidimos por la cómoda de 4 cajones que nos daba bastante espacio para guardar cosas y que además tiene la altura perfecta para usarla como cambiador.

Esos son los “muebles grandes” que pensamos que necesitamos (y nos caben) hasta el momento. En cuanto a la bañera, lo más seguro es que escojamos una sencilla de plástico que podamos poner en el baño.

La próxima semana lo que toca es elegir el color de la pintura y ¡pintar! ¡Ya os contaré cuál hemos elegido!

¿Vosotros qué muebles elegistéis para la habitación de vuestro bebé?